Propiedades del Nardo

Piel que irradia, mente que se relaja y ánimo que vibra embelesado por su olor dulce leñoso intenso. El nardo, para la botánica llamado también vara de San josé, hace de su aroma amaderado, fresco y especiado y de sus flores blancas con hojas lineales de una belleza cautivadora placer a los sentidos y de sus propiedades un aliado emocional y espiritual que recupera la calma necesaria. Un perfume de los más antiguos y apreciados del mundo que resurje como favorito de la tranquilidad.

El Nardostachys Jatamansi de la familia valeriana es además de las especies espiga más comunes de ver en celebraciones y bodas por su atractivo decorativo y cálido. Se origina en áreas tropicales y frescas, donde alcanza el metro y más, por eso, las regiones alpinas del Himalaya, a unos 4 mil metros, son su cuna. La India es uno de los principales lugares donde hoy se planta y cultiva, también con fines sociales para su población.

Se estima que una única vara de nardo, llamado “luz” para los hebreos, alcanza para perfumar por días un espacio. Así de contundente y valioso. Y es de sus raíces que se extrae el aceite puro previo proceso de destilación al vapor a baja presión, quizás no tan conocido en la larga lista de esenciales, pero sí un bálsamo sagrado para la antigüedad en la medicina ayurvédica y de Nepal, al punto de considerarlo por siglos un verdadero lujo y aparecer en numerosas escrituras milenarias como la Biblia o La Ilíada de Homero.

Las poderosas propiedades del nardo

Una experiencia sensorial en la que sus compuestos químicos le dan un sinfín de ventajas a la salud y estabilidad de quienes lo utilizan. La valeranona, en elevada concentración de este activo, brinda al aceite características sedantes poderosas, sumado a otros efectos laxantes, desodorantes y desinflamadores del limoneno.

Así, inspiran tranquilidad cuando un ambiente se encuentra muy cargado o nos facilitan alcanzar el sueño.

El nardo posee propiedades antibacterianas, antifungicidas y antiinflamatorias excepcionales, siendo un armónico socio de la rutina diaria para proteger la dermis. Brindando alivio a las molestias y devolviendo tono a la piel seca o con signos evidentes de fatiga.

Además de resultar un estimulante para infundir relajación y calma, así como elevar el espíritu.

Una planta que es ampliamente valorada en la meditación y la terapia alternativa, por sus atributos que parecen conectarnos con el interior de forma apacible y genuina.

Es, precisamente, su olor penetrante pero no excesivo a madera, que lo vuelve en aceite ideal para llegar a estados de tranquilidad absoluta en los que nada alrededor perturba.

También es conocido por combatir hongos, bacterias, aliviar infecciones y defender el sistema inmune de los ataques externos.

Es eficaz como favorecedor del crecimiento natural del cabello, por eso, es común verlo en las etiquetas de estos.

Como perfume sensorial o body splash, resulta una fragancia exquisita entre cítrica, floral y fresca. Muy personal y agradable, el nardo impregna suavemente sitios y pieles, solo o combinado en un mix de aromas, dando sensación de infinita paz al alma, confianza propia y sentimiento amoroso de confort.

Nardo y aromaterapia

Un óleo de tono ámbar muy aromático casi a tierra, que causa sensación única a los sentidos calmando y estimulando. Se trata de una esencia venerada que hoy es muy aconsejada en casos de trastornos a nivel nervioso, del descanso y de igual manera para aliviar padecimientos en la piel, gracias a sus efectos antiestrés y relajantes naturales.

En aromaterapia, el nardo es resistencia y fuerza propia. Un protector de energías sublime que se indica en periodos de desestabilización y ansiedades. Actúa en el centro mismo del problema restaurando la paz perdida. Se asocia al chackra coronal y de raíz, uniéndolos en favor de devolver satisfacción y proporción.

Unas gotas del aceite esencial de nardo aplicados en el plexo, la sien o el cuello favorecen la tranquilidad y/o la sensibilidad y alivio, también cuando se producen problemas gastrointestinales por nervios y cefaleas. Se dice que libera la mente y el corazón de bloqueos y angustias arraigadas, haciendo respirar mejor y beneficiando el soltar lo acumulado por años, sean finales o duelos.

Combina excelente con otros elíxires como el incienso, la lavanda, el geranio o la mirra.

Son los aromaterapeutas quienes consideran al nardo como un verdadero tesoro de la calma mental y el cambio de ánimo. Por eso, su uso en la tarde noche, luego de una jornada agotadora es ideal para propiciar el sueño y el viaje espiritual. La armonía zen está garantizada con el nardo.

Se lo considera un imán de la buena suerte, ayudando a atraer lo que deseamos y a estar protegidos.

Los masajistas y dermatólogos lo recomiendan para mejorar la piel. Un tratamiento que rejuvenece e ilumina, desde las células. Como limpiador, untado en la crema hidratante de todos los días o en la loción favorita, se vuelve sublime. Su efecto calmante, lo hace mágico para tratar irritaciones. El caso de las quemaduras por exposición prolongada a los rayos, o eczemas y prurito crónico. Vía tópica reestablece la normalidad cutánea, quitando inflamaciones e infecciones.

En difusor, recrea ambientes ideales de relax y elimina olores malos del hogar u oficina. Colocado en velas o inciensos perpetua el equilibrio positivo permanente.

A cientos de preguntas, la aromaterapia inspirada en la naturaleza es la respuesta sutil. El nardo, aliviador, liberador y fragante, nos concede plenitud de adentro hacia afuera y vibra positiva. Una ida al encuentro personal que armoniza el alrededor, nutriéndonos y cuidándonos.

El amor es un poco el nardo, dice el dicho popular: valioso, natural y escaso. Bien vale presumirlo. Lo encontrás disponible en nuestra colección sensorial exquisita de bodys, aromatizadores, cremas y fragancias en nuestra tienda online.

 

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